¿Cuánto cuesta un chatbot para empresas? Qué debe incluir el presupuesto
Configuración, canales, integraciones y mantenimiento: cómo comparar presupuestos de un chatbot web o WhatsApp sin confundir cuota y proyecto.
Una cuota mensual de una plataforma y el presupuesto de un chatbot integrado en tu negocio no incluyen necesariamente el mismo trabajo. Antes de comparar importes, define qué debe hacer el asistente y qué parte del proceso seguirá asumiendo el equipo. Sin ese alcance, un precio bajo puede dejar fuera precisamente la integración que necesitas.
Tres niveles de alcance que cambian el presupuesto
- Información: responde preguntas con FAQs, servicios y documentos seleccionados. Hay que preparar y mantener esas fuentes.
- Consulta: identifica al cliente y accede a datos actuales, como el estado de un pedido. Requiere conexión con el sistema y permisos adecuados.
- Acción: crea contactos, prepara reservas o modifica registros autorizados. Necesita reglas, confirmaciones y tratamiento de errores.
No son tres tarifas fijas. Son tres formas de acotar lo que contratas. Un primer proyecto puede combinar respuestas informativas con una sola consulta al CRM y ampliarse cuando esa parte funcione.
¿Qué debe separarse en el presupuesto?
- Implementación inicial: fuentes, configuración, integraciones, pruebas y puesta en marcha.
- Uso: volumen de conversaciones, consumo del modelo y costes del canal o plataforma cuando se apliquen.
- Mantenimiento: actualización de contenidos, revisión de incidencias y ajustes de conexiones.
- Evolución: nuevos canales, idiomas o acciones fuera del alcance inicial.
Pide que se explique qué está incluido, qué gastos contratas directamente y qué ocurre si aumenta el volumen. Para comparar propuestas, utiliza el mismo número orientativo de conversaciones y el mismo periodo. No extrapoles una demostración breve a todo un año de uso sin considerar las excepciones.
Web o WhatsApp: ¿qué hay que concretar?
En la web, hay que decidir dónde aparece el chat, qué páginas cubre y cómo pasa la conversación al equipo. En WhatsApp, revisamos la cuenta, el número, el proveedor y las posibilidades de integración. Los requisitos y costes del canal se confirman con la configuración vigente antes de presupuestar.
Si ambos canales consultan las mismas fuentes, conviene compartir su mantenimiento. Aun así, la experiencia de conversación y la derivación a una persona se deben probar en cada canal. Añadir catalán y castellano también implica revisar respuestas y vocabulario en ambos idiomas.
¿Cuándo conviene una plataforma y cuándo un desarrollo a medida?
Una plataforma configurada puede encajar si el flujo es sencillo y las conexiones disponibles cubren el caso. Un desarrollo a medida cobra sentido cuando las reglas, datos o acciones necesarias no encajan con esas opciones. No hace falta empezar por el proyecto más grande: una primera versión acotada permite comprobar si resuelve consultas útiles.
Preguntas para comparar dos presupuestos
- ¿Qué consultas resolverá y cuáles pasará a una persona?
- ¿Quién prepara y actualiza la información de referencia?
- ¿Qué datos consultará y cómo se verificará la identidad del cliente?
- ¿Qué ocurre si el CRM no responde o falta información?
- ¿Qué pruebas se harán antes de abrirlo a clientes?
- ¿Cómo se calcularán el consumo, el soporte y las ampliaciones?
¿Qué necesitamos para darte un presupuesto?
Los canales que quieres cubrir, ejemplos de preguntas habituales, el volumen aproximado y las herramientas que utilizas. Con esa información podemos definir un primer alcance, las comprobaciones y las partidas de coste. En Simbiòtic preparamos la propuesta sobre ese proceso, sin presentar una tarifa genérica como si sirviera para cualquier negocio.
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¿Qué debería resolver tu chatbot?
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